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Derecho del niño

Nacionalidad

El derecho de hijos está regulado en Suiza por el Códido Civil Suizo (art. 252-327).
Si la madre o el padre son ciudadanos suizos, los hijos obtienen la nacionalidad suiza desde el nacimiento, independientemente de si los padres estaban casados o no en el momento des nacimiento (Ley Federal de Nacionalidad (BüG) art. 1).

Desde el 1ro de enero de 2006, los hijos heredan la nacionalidad suiza de padre también cuando los padres no estàn casados, por el simple hecho del inicio de la relación de paternidad (BüG art. 1, apartado 2).

Los hijos nacidos antes del 1ro de enero de 2006, que no heredaban la nacionalidad suiza del padre soltero desde el nacimiento, tienen ahora la posibilidad de acceder a un tràmite simplificado de naturalización por solicitud (BüG art. 58).

Excepción: los hijos de una mujer suiza que accedió a la nacionalidad suiza conforme al derecho anteriormente vigente no heredan la nacionalidad desde el nacimiento, pero pueden acceder al tràmite simplificado de naturalización en la medida en que sigan teniendo una relación estrecha con Suiza (BüG Art. 58a).

El hijo de padres casados adquiere el derecho de ciudadanía cantonal y comunal del padre. El hijo de padres no casados adquiere el de la madre (art. 271 CSS).

Suiza reconoce la doble nacionalidad (www.bfm.admin.ch), es decir que los hijos pueden tener tanto la nacionalidad del padre como la de la madre. En cada caso debe aclararse si el otro Estado también reconoce la doble nacionalidad.


Debe aclararse en la representación consular correspondiente la posibilidad de que el hijo adquiera también la nacionalidad del país del padre o de la madre extranjero/a y la forma de solicitarla.

En Suiza, el derecho de paternidad y filiación està regulado por el Código Civil Suizo (art. 252-327).

Apellido


Según el derecho suizo, los hijos llevan el apellido familiar (CCS art. 270). Éste puede ser el del padre o el de la madre, según la variante escogida por el matrimonio antes de casarse (Derecho matrimonial). 
En Suiza no se permite que los hijos lleven un doble apellido. Según el derecho suizo, los hijos de padres que no están casados llevan el apellido de la madre.

Patria potestad (nuevo desde 1.7.2014)

Para el desarrollo armonioso del niño, es importante que este pueda mantener una relación estrecha con ambos progenitores en la medida de lo posible. A partir del 1 de julio de 2014 los padres separados (en lo sucesivo) o divorciados compartirán la patria potestad de los hijos en común. Si bien, existen excepciones en las que el bienestar del niño no permite la patria potestad compartida. Lo primordial es el bienestar de los menores. Por ello, el niño no tiene únicamente derecho a mantener una relación independiente con cada progenitor,  sino que además también le amparan el derecho a una relación de asistencia estable y segura, así como el derecho a la seguridad financiera.

La patria potestad compartida también será aplicable a las parejas de hecho. Para ello es precisa la presentación en el Registro Civil de una declaración conjunta junto con el reconocimiento de paternidad a fin de facilitar los trámites. La declaración conjunta también se puede realizar en un momento posterior ante la Kindes- und Erwachsenenschutzbehörde (KESB, en sus siglas en alemán -autoridad competente para la protección de menores y mayores incapaces- anteriormente denominada Vormundschaftsbehörde -autoridad tutelar-) del lugar de residencia del menor. Sin declaración conjunta, la patria potestad corresponderá únicamente a la madre. Si la madre se negase a realizar una declaración para la patria potestad conjunta, el padre afectado podría acudir a la KESB del lugar de residencia del menor. Si no se presenta nada en contra de la patria potestad compartida, la autoridad competente dictará la providencia correspondiente. La patria potesdad compartida tiene que ser solicitada en el plazo de un año tras entrar en vigor la nueva ley, es decir hasta el 1 de julio de 2015.

A partir del 1 de julio de 2014, en virtud de la nueva ley los padres divorciados, que no disfruten de la patria potestad compartida, podrán acudir ante la KESB del lugar de residencia del menor y solicitarla. Si solo la solicita uno de los progenitores divorciados, será aplicable un plazo de un año desde la entrada en vigor de la nueva ley (solicitud antes del 1 de julio de 2015) y la sentencia de divorcio no puede haberse dictado más allá de los cinco años anteriores a la entrada en vigor de la misma (divorcio posterior al 1 de julio de 2009).

Por tanto, la patria potestad compartida implica:

  • Que los progenitores deciden conjuntamente (como cuando llevaban una vida en común) p. ej. el nombre, la educación general, la formación, las medidas de asistencia sanitaria, la religión, otras decisiones que definan la vida del niño, ingresos y bienes del niño, etc.
  • Nuevo: El progenitor que sea responsable del niño puede decidir por sí mismo:
    1. respecto a los asuntos del día a día o que sean urgentes; p. ej.: alimentación, ropa, actividades de ocio, contacto con amigos, etc.
    2. y si no puede localizar al otro progenitor mediante la realización de un esfuerzo razonable.
  • Nuevo: Los conceptos de asistencia y custodia no aparecen regulados en la ley. Concepto custodia de hecho: Corresponde al progenitor con el que el niño convive la mayor parte del tiempo. Concepto de asistencia: El progenitor que no sea titular de la custodia de hecho, se encargará de la asistencia del menor en el contexto del derecho de visita que le corresponda.

  • Nuevo: El derecho a la patria potestad incluye el derecho a decidir el lugar de residencia habitual del menor. Para cambiar el lugar de residencia habitual del menor en el supuesto de guarda y custodia compartida, es preciso el consentimiento del otro progenitor, o bien una decisión de un juzgado o de la KESB si:

    1. el nuevo lugar de residencia se encuentra en el extranjero o 
    2. el cambio de lugar de residencia habitual afecta significativamente al ejercicio de la patria potestad y al contacto personal con el otro progenitor. El requisito del consentimiento solo es preciso si el cambio va a tener unos efectos significativos, esto es, si supone una restricción considerable al derecho de visita. Consecuencias jurídicas de la vulneración de este precepto y del traslado al extranjero: Procedimiento de retorno por secuestro infantil internacional.

Competencia en caso de conflicto:

En el caso de padres divorciados, corresponderá a la KESB del lugar de residencia del menor. Si se debe modificar una sentencia de divorcio (custodia, patria potestad, alimentos) la competencia corresponderá al juzgado que dictó la sentencia.

En el caso de padres que no estuvieran casados, corresponderá a la KESB del lugar de residencia del menor. En caso de revisión de la prestación de alimentos, la competencia corresponderá al juzgado que dictó la sentencia en que se regulaba este derecho. 

 

Si los progenitores no se ponen de acuerdo en cuestiones importantes de la vida del menor, poniendo con ello en peligro el bienestar del niño, se plantea la pregunta de si se les puede (a ambos o solo a uno de ellos) retirar la patria potestad.

 

La nueva ley no aborda las cuestiones relativas a la asistencia y al derecho a alimentos. Los derechos a alimentos y de asistencia deben regularse al igual que la patria potestad, de modo que el estado civil de los padres no perjudique a los menores.

Reconocimiento de paternidad


En las parejas casadas, el marido de la madre es considerado como padre de los hijos. En el caso de hijos de padres que no están casados, hay que regular lo relacionado con la paternidad (CCS art. 260). Se debe concluir además un convenio de alimentos (CCS art. 279 ss.) y - si los padres no conviven - estipular el régimen de visitas. Los padres pueden hacerlo por sí mismos, es decir notificando la paternidad al Registro Civil correspondiente. En caso contrario, la autoridad tutelar, en interés del niño, designará a un curador, con el propósito de regular los aspectos de paternidad y alimentos (CCS art. 309). Se trata aquí de proteger los intereses y los derechos de los hijos. Si una madre conserva en secreto la paternidad y/o renuncia a recibir alimentos para sus hijos está perjudicando los intereses de estos últimos.